Curiosidades historicas

Parece ser que las innumerables propiedades del Aloe Vera fueran muy bien conocidas por Asirios y Babilonios, los cuales tuvieron a partir de cierto momento unos cultivos muy extensos de Aloe Barbadensis.

Era la época de los que se consideran los primordios de nuestra civilización, Mesopotamia, siglo XIX a.c., en aquellas orillas de Tigris y Eufrates donde la historia se mezcla con la leyenda y con hipótesis tanto sorprendentes cuanto tomadas muy en serio por algunos, incluidos estudiosos digno de crédito de todo el mundo…

Hablamos de la Torre de Babel, de los dioses Anu y Marduk, de Anunnakis y visitantes de otros mundos… Así mismo se habla hoy en día de lugares secretos donde los Illuminatis guardan reservas de Aloe para los que sobrevivan a un eventual fin del mundo…

Entremedio, a lo largo de la historia, se la encuentra en las entradas de las Pirámides como planta sagrada protectora, en el neceser de Cleopatra,la cual amaba darse baños de Aloe y leche de cabra; en rituales purificadores indígenas de todas partes y en el botiquín de curanderos.

Se habla de ella en la Biblia y se sabe que los romanos hacían siempre una etapa en las costas norte de África antes de seguir hacía sus batallas, para llenar el casco de sus embarcaciones con este potente remedio contra heridas y escorbuto de los soldados. Lo mismo hacían los viajeros; uno de ellos fue Cristóbal Colón, que así la llevó hasta América.

En tiempos más recientes, Gandhi comía pulpa de aloe vera para mantenerse en fuerzas durante sus ayunos en nombre de la Paz…

Y así, hasta que la medicina sintetizada nos puso en el olvido este y otros tantos tesoros.